La Inmarcesible es un proyecto de identidad visual y branding para una floristería especializada en flores preservadas.
Lo especial de este proyecto es que fue una de las primeras identidades visuales que diseñé mientras estudiaba diseño gráfico y, más de diez años después, decidí volver a ella para darle una nueva vida.
El objetivo de este rediseño era mantener la esencia de la marca, pero llevarla a un lenguaje visual más maduro y actual. El resultado es una identidad minimalista, elegante y artesanal, inspirada en la belleza de las flores preservadas y en la idea de que algunos recuerdos merecen permanecer con nosotros para siempre.
A través de una combinación de tipografías delicadas, una paleta de color suave y una estética cálida y cuidada, la nueva identidad busca transmitir cercanía, sensibilidad y atención al detalle. Una marca pensada para acompañar momentos especiales y recordar que, al igual que las flores preservadas, hay cosas que conservan su valor con el paso del tiempo.
Este proyecto es también un pequeño ejercicio de mirar atrás, redescubrir una idea creada hace años y reinterpretarla desde la experiencia, la evolución y la mirada de una diseñadora que sigue creyendo en el poder de las marcas con alma.
Servicios: diseño de identidad visual, diseño de logotipo, dirección creativa y aplicaciones de marca.